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lunes, 3 de noviembre de 2008

Implantes de Tipo Duro (IV)

Menudo marrón. Slater amenazó con llenarnos de papeles si no le ayudábamos en una investigación... Podria haberme escaqueado, pero resulta que al estirado le pareció decente la idea de infiltrarnos en una corporación rival, que además cuadraba en una de las ciudades donde debíamos realizar un concierto del grupo que yo... "protegía" (o cuadró repentinamente).

En el viaje, hicimos una parada en un área de servicio... Mientras Slater y Blacky entraban a tomar su desayuno, yo fui al W.C..

Menuda mierda de baño, menuda mierda. ¡Joder! Es que no había lugar donde poder apoyarse sin rozar roña con diversas infecciones peligrosas. ¿Quien coño limpiaba ahi? ¿Mudman?

Tras realizar mi delicada operación de rescate urinario, me disponia a largarme de ese estercolero, cuando una masa enorme de musculo nómada hizo su aparición diciendo: "Quita, quita, quita, me meo". No tendría por que darle importancia, ¿Verdad? No, no tendría, si no fuera porque ese cabronazo (adorable, pero cabronazo) alto, ancho, y con un brazo implantado, me empotró contra una de las paredes llenas de mierda.

Me quedé mirandole con cara de mala ostia después de su evacuación...

-Idiota, ¿Que estás mirando? - Dijo el nómada.

-¿Es a mi? -Pregunté bastante cabreado.

-Si.

Fué la respuesta equivocada, o quizas la mas acertada... Me abalancé sobre el con una embestida típica de mis años en la Lucha Libre (que, hay que ganarse la vida, os recuerdo que precisamente no es que esté forrado) que, de una manera realmente asquerosa, hizo que cayese sobre un W.C., rompiendolo parcialmente.

El nómada, quitándose las gafas dijo:

-Mala idea.

(Es importante, que si podeis, ya sea desde Youtube o cualquier otro metodo del que dispongais, pongais "Attack of the Barbarian" como música de fondo, porque no soy capaz de darle toda la fuerza posible al relato)

Empezamos a agarrarnos, nos empotrabamos contra las paredes del W.C.... Creo que estábamos haciendo la primera reforma del puñetero tugurio, porque fuimos rompiendo todas las piletas que habia, los urinarios... etc.

Despues de derrumbar, tocaba construir, asi que nos pusimos con los martillos... Si, con los martillos. Empezamos a forrarnos la cara a puñetazos, aunque mi casco, y su blindaje subcutáneo (Si, si, SUBCUTÁNEO, ese tio era peor que el T1000 [El prota de esa peli del marine transtornado por la experiencia de Vietnam]) paraban todos los golpes.

La lluvia de bofetadas terminó por cansarnos, y generarnos diversos moratones, por cierto, aunque nada grave.

Cuando terminamos... balbuceó jadeando:

-Pe... peleas... bien.

-Y tú, y tú.

El caso es que un minuto después, estábamos el nómada y yo entrando en la cafeteria para compartir una birra, cuando Blacky exclamó:

-¡Pues ya veras lo que hago con él! - Mientras disparaba a mi nuevo compañero.

-Eso no ha sido buena idea. -Dijo el nómada mientras se quitaba de nuevo las gafas.

Tras unos intercambios de bofetadas, Blacky y el nómada se estaban pegando fuera... Blacky intentó hacer una estupidez que todavía no se a que vino... Apuntó con su arma a los dispensadores de gasolina... Rapidamente, y para evitar la muerte de todos, el nómada le desarmó mientras le agarraba del cuello, Blacky se defendió con patadas, que parecieron entrar bien en el nómada. Slater (todavía masticando sus tortitas) y yo, entramos en la disputa para zanjarla de una vez, y asi poder tomar mi puñetera cerveza.

Que sepais que fue en este momento cuando a Blacky se le dió por componer esa horrible balada... mientras cogía un berrinche en el autobús del grupo... ¿Como se llamaba? ¿"Alabanzas a Mago de Öz"?

(Otro día os cuento como jodimos a Metallica 2030 siendo sus teloneros)

miércoles, 1 de octubre de 2008

Implantes de Tipo Duro (III)

(He decidido añadir algun comentario puntual al texto, añadiendo notas, o recordando momentos de la partida, lo haré con esta letra)

Usé una cabina y llamé al estirado. Le dije que tenia su foto, pero cuando se dio cuenta de que llamaba desde una cabina colgó rapidamente. Antes de ello, dio tiempo a que nos reuniesemos para que le pudiese entregar la foto, y el a mi... los mil eurodólares. Me proporcionó un movil, para estar en contacto seguro para próximos trabajos.

Por toda la ciudad anunciaban una fiesta de presentación de un nuevo grupo, ese en el que participaba el rockero negrazo... J.B. Blacky. Me pasé por allí para saludarle, por supuesto.

-¡Hey! ¡Negrazo follahermanas! ¿Te has montado un grupito?

-Oh, no me digas que aun estás enfadado por lo de tu hermana, venga, tipo duro, cogete una cerveza, y vamos con unas nenas.

(Voy a dejar de lado los detalles sobre la orgía)

Al dia siguiente, deambulaba ya por la calle con la mala ostia que me proporcionan mis resacas... Y busqué algun lugar donde almorzar tranquilamente, un lugar acogedor. Por una de las calles, me encontré con un garito del cual salió un punky volando por los aires, expulsado por el portero.

-¡La escoria como tu no es bien recibida!

ESO, me pareció un buen ambiente. No obstante, cuando me acerqué al portero, este señaló la fila de motos que habia cerca de la entrada y me dijo:

-Esto es un bar de moteros, si no tienes moto, no puedes pasar.

Entonces, me dirijo hacia el asqueroso punky que se acercaba hacia su bicicleta con motor de perchero, le pisé la cabeza, le dí unos maravillosos golpes y le robé las llaves.

-Ahora ya t...

Con un gesto de aprobación sobrada, interrumpiendome, el portero me abrió la puerta y me dijo:

-Pasa, pasa...

Con mi nuevo extra de dinero me dediqué a sacar toda esa... porqueria de la moto del punky y la empecé a convertir en algo mas decente... Al menos... dejó de oler a rata.

Esa noche, me acerqué a uno de los locales mas famosos de la ciudad, ganada por su excelente repertorio musical y, de vez en cuando, por los grupos que alli tocaban. Cuando entré en ese maravilloso lugar ¿A que no adivinais a quien me encontré?
Si, al negrazo.

- Negro, ¿Una garimba?

-Hombre, si esta el hermano por aquí.

Y tan rapido como nos vimos, apareció el poli, Jack Slater.

-Hola, muchachos. - Dijo el poli.

-¡Eh! ¡Eh! ¡Ya le hemos dicho todo lo que sabiamos! -Respondí rapidamente.

-Si, si, no hay problema, solo he venido a divertirme.

-¿Los polis os divertís? - Pregunté, bromeando.

-¡Eh! -Interrumpio Blacky- El escenario está vacio, venid conmigo. - Mientras utilizaba el movil para llamar a su batería.

Al momento, me encontré alli arriba, con Blacky, su bateria y Slater, el poli. Tras decir un par de frases al público, empezamos a tocar. Joder, nunca habia cogido un bajo, pero lo toqué de maravilla (Tirada de interpretación: 3. Habilidad de interpretación: 0, Bonus de atributo a Interpretación: 4... Suma total: 3 + 0 + 4 = 7 -- Resultado horriblemente malo). Se notaba que al público le gustabamos. Nos pidieron otro tema. En el segundo si que estaba inspirado (Tirada de interpretación: 1 -- Un 1 es fallo seguro), oh, vaya si lo estaba. De todas formas, debia de haber algun problema técnico, que se solucionó a mitad del tema, coincidiendo con una bajada de potencia en mi bajo, misteriosamente.

De verdad, estaba inspirado.

Alguien debió informar al manager del negro, el estirado, porque vino hecho una furia en apenas unos minutos. Empezó a gritar desde la cabina del encargado del sonido para que nos fuesemos de allí. La gente, encantada con nuestra interpretación, lanzó toda clase de objetos al estirado, de tal manera que le impactó una botella en la pierna, hiriendolo.

Rapidamente, Blacky, Slater y yo corrimos a auxiliarlo, yo lo cargué sobre mi hombro mientras Blacky usaba su carisma para entretener al público.

La verdad es que, aunque el estirado estaba bastante cabreado, esto me sirvió para ganarme un puesto como "guarda personal" del grupo.

Al final, entre el negro, el poli y yo, acordamos ir por ahi a tomar unas birrillas... a cualquier garito de mala muerte. Despues de que Blacky tuviese un problema con su moto (un derrapaje y una caida), nos pusimos en marcha hasta el primer garito que encontramos.

Una vez allí, antes de entrar, una voz entre 30 punkys dijo:

- ¡Es ese! ¡Ese es el cabron que me robó la moto!

Las miradas acusadoras de Slater y Blacky se combinaron con un desenfundado rapido de nuestras armas. Nos cubrimos en ciertos lugares (yo detras de la moto de Blacky) y empezó un tiroteo.

Slater cayó herido en la primera rafaga de disparos, yo devolví unos cuantos, mientras mi blindaje soportaba holgadamente un tiroteo brutal. De haberlo sabido, me habria lanzado contra ellos para apalizarlos. Slater, desde el suelo y herido gravemente en la pierna, llamó a unos refuerzos, mientras tanto, Blacky tambien caia herido.

Yo aguanté como mi blindaje me permitia, vaciando mis armas contra los enemigos, hasta que llegaron los refuerzos, los cuales masacraron vilmente a los punkys restantes.

Diez dias, estuvieron en cama Blacky y Slater... Diez dias.

martes, 12 de agosto de 2008

Implantes de Tipo Duro (II)

Golpean el ataud.

-¡Vamos! ¡Arriba! Ya han pasado tus ocho horas. Si no quieres pagar más... ¡largate!

Resignado, sali de alli y me dirigí hacia el metro para llegar hasta el hotel donde esperaba mi camara. Si, el transporte publico es peligroso, un coñazo y dependes de horarios... Pero yo no tengo otra cosa. A duras penas me pago los Friskies...

Una vez dentro del vagón, encuentro a dos jovencitas, un anciano y cuatro punkys. Como odio los punkys, me encanta machacarlos, salvo por el inconveniente de mancharme con su sangre de rata. Los muy cerdos, durante el viaje, empezaron a meterse con las chavalitas, y uno de ellos sacó una navaja. Sin prisa, me levanté, cogí mi escopeta, me acerqué un poco y apreté el gatillo.

"¡Clac!"

Si, "¡Clac!". Eso es lo que sonó. La puñetera escopeta se encasquilló, y yo tenia delante a cuatro punkys que se giraron y me miraron con los ojos como platos, para pasar a sacar una navaja mas. Ah, pero las escopetas no solo valen para que aprietes su gatillo. Intento usarla para golpearlos... Y vuelvo a fallar. Vaya por dios, justo tenia que quedar mal delante de cuatro apestosos punkys. Uno de ellos intenta rajarme con su navaja, pero descubre mi maravilloso blindaje. Era hora de actuar. Vuelvo a empuñar mi escopeta cual garrote y reviento una de las piernas a un punky con navaja, al otro que tambien empuña una, le rompo el brazo de otro culatazo. Bah, estos punkys ya no son como los de antes... Uno de los de atras me golpea en la cara un puñetazo... rompiendo su mano contra mi casco... Vaya. En fin, el vagón llega a una estación y tres punkys intentan escapar corriendo, el de la pierna rota... se arrastra hacia la salida. Yo realizo un placaje contra el punky que queda intacto. En la huida, el hombre no se percató y no estaba preparado para recibir la embestida. Creo que eso, y la dureza del vagón influyeron en que le partiese la columna, muriendo el pobre hombre. Por último, expulsé al punky de la pierna rota a patadas del vagón. Ah... Que reconfortante fué.

Tras llegar al hotel, me encontré con que me el cabrón estirado me había dejado una cámara cutre, pero bueno, lo suficientemente decente como para que realice su trabajo.

Llegué al barrio corporativo por el metro, esta vez sin incidentes, y dejé mis armas en la entrada, a los guardias (norma principal en estos barrios). Me acerqué hasta la casa del fulano que tenía que matar, con mis manos como unicas armas. Allí estaba el tipo, con un cortacesped marca Arasaka en su garaje. Me acerqué sin mayores problemas:

-Buenos dias. - Le dije.

-Buenos dias.

-Buen cortacesped, ¿eh?

-Si, es un Arasaka, pero se ha estropeado.

-Oh, permita que le eche un vistazo.

Examine el cortacesped y estaba atascado con una rama. La saque, y el fulano me invito a lavarme las manos y a tomar una limonada.
Alli, en la cocina, deje caer la jarra con poco disimulo, pero parecio cuadrar.

-Hay una fregona allí, en el armario. - Me señalo, el muy cabron.

Cogi la fregona y la use... contra el. Lo deje inconsciente con una fregona, si, ¿A que soy la ostia? Luego me agache, y le rompi el cuello. Facil, silencioso... Eche un vistazo por la casa, pero oi risas de una mujer, como viendo la television, asi que me marche sigilosamente. Trabajo finalizado.

viernes, 8 de agosto de 2008

Implantes de Tipo Duro (I)

Una noche cualquiera en la ciudad de siempre, estaba yo sentado en la barra de uno de mis bares preferidos, el "Cielo Supurante", para malgastar mis ahorros, como siempre. Sin trabajo, desentendido de la situación carcelaria de mi familia y con mi cerveza en la mano, me fije en ese gran negro rockero que se hacia llamar J.B. Blacky. ¡Era el cabron que se habia tirado a mi hermana! Aun encima, el perro estaba intentando ligar con las zorras del local... Aguante mis ganas de golpearme duramente con el para ver como evolucionaba la situacion.

Entonces, entro una zorra diferente. Esa tia, seguramente esculpida a laser, era un bombón. Danzó (porque sus andares llegaban a ser magnificamente interpretables como un baile) hasta sentarse en una mesa con un tipo poco agraciado fisicamente.
-Que suerte tienen algunos. - Dije para mi.

Pedi otra cerveza. La gente entraba y salia, lo normal en una noche como esta. Un tipo demasiado bien trajeado para estar en un barrio tan marginal abrió la puerta. Habia venido en una berlina lujosa, y parecia tener un chofer, todo puesto para el por la compañia en la que trabajaria. El "estirado" se dirigió al negrazo rockero y tras disuadirle de ligar con una de las nenitas que habia elegido para esa noche, se sentaron en una mesa para hablar de algun asunto del que no llegue a enterarme.

Entonces, repentinamente, hubo un disparo en una de las ventanas y tres tipos entraron en el local compitiendo por ver quien hacia mas ruido con sus armas automáticas. Yo, de espaldas a la puerta y facilmente alcanzable, no me lo pense dos veces y salte al otro lado de la barra. Cualquiera diría que es digno de una peli de acción, salvo porque yo tropecé y cai de espaldas sobre un monton de cristales rotos por los tiros. Poco despues, el negrazo rockero caia con estilo dentro de la barra tras hacer una carrera de tres metros. No solo era el cabrón negro que se habia tirado a mi hermana, sino que además, tenia suerte.

Los tiros se sucedian y la gente gritaba. Una voz resonó de fondo.

-Les habla la policia, alto el fuego. - Pronunció un poli de "paisano".

Inmediatamente despues, disparó con un pistolón. Yo, me incorpore, y tras mirarnos fijamente el negraco y yo, le dije:

-Tu eres el hijo de puta que se ha tirado a mi hermana. - Y desenfunde a "Pixie", mi Colt. Entonces me di la vuelta y pegue un sonoro tiro que, lamentablemente, falló. Tras esto, el rockero no se lo penso dos veces e intento imitarme, sacando su arma y disparando, mientras decia:

-¿Quién si no?

Se oyeron algunos disparos más y el sonido del porton trasero del garito siendo abierto por la morena hecha a laser. Me incorporé de nuevo, con cuidado. Uno de los tres "alborotadores" estaba en el suelo, herido. Uno de sus compañeros empezó a arrastrarlo, y el tercero de ellos seguia disparando, hasta que sono el dulce sonido de la victoria. Mi victoria.

El matón se quedo sin munición, y le cambió la expresion de la cara cuando vio que no solo le apuntaba con "Pixie", sino que tambien habia sacado a "Dixie". Abri fuego con "Pixie" para impactarle en pleno pecho, mientras que con "Dixie" le di en el brazo. El tipo cayo contra el suelo inmovil, disparé de nuevo contra los matones restantes, pero erre el tiro. No obstante, el matón que arrastraba a su compañero, debio de asustarse, porque lo dejó alli tirado y salió corriendo, para estamparse con la puerta de la berlina del "estirado" que el chofer habia abierto limpiamente para dejarlo inconsciente en el suelo.

Recargué a mis "hadas" y las enfunde cuidadosamente, como siempre. El poli detuvo al maleante inconsciente por la puerta de la berlina, la cual ya se habia ido con el "estirado" dentro. El rockero negrazo, mientras tanto, pisó el cuello del maleante herido tras haber salido de la barra cayendo de bruces contra el suelo. También pude fijarme, que el disparo que atraveso la ventana, impactó en la cabeza del hombre feo que estaba hablando con la morena.

-¡Habeis matado a nuestro barman! - Grito repentinamente el rockero - ¡A nuestro querido Barman! - A lo cual enlazo un discursito muy "bonito" - ¡Gentes de Night City! ¡Esto ya ha sido el colmo! No podemos permitir que unos maleantes entren en nuestro sagrado santuario, en el cual servia nuestro barman que se habia molestado en crear un ambiente genial para los viernes por la noche, debemos linchar a los culpables.

Esto tuvo tanto exito, que la gente empezo a corear insultos contra los maleantes y que hubiese intentos de paliza contra ellos. Mientras tanto, el negro cabrón, vació la caja registradora. Me dirigi a decirle algo.

-Toma. -Viendome venir- Cien pavos.

-No quiero tu sucio dinero. - Le dije, mientras me guardaba los billetes. Que narices, no tengo empleo, me hacen falta.

-Tio, -le dije- esos cabrones venian a matar a la zorra morena esculpida en laser, la cual se piro corriendo por la puerta de atras.

-Hm, echemos un vistazo.

Salimos por la puerta de atras y fuimos a dar al callejón contiguo. Habia marcas de neumaticos de una moto que el rockero parecia reconocer. Le preguntamos a un tipo de los que estaba viendo "el espectaculo" de cadaveres del garito, el cual nos dio una matricula y el sentido de la calle en el que fue, aunque no parecia estar muy seguro.

Monté con el negraco en su moto, no sin antes advertirle de que cualquier tocamiento desembocaria en el desenfundado de "Pixie", y seguimos la pista de la zorra, lo cual nos dejó en el cruce de la 83 con la 101. Tras ver que no llegamos a ninguna parte, unos punkys intentaron dispararnos, errando los disparos, el negraco puso en marcha la moto disparando y yo no dude en usar a "Pixie", con lo que impacte en uno de esos odiosos desechos sociales.

Tras convencer al negro de volver a la escena del crimen a buscar cualquier pista que nos "regalase" el paradero de la zorra morena, volvimos en su moto.

Llegamos alli, y la zona estaba acordonada por la madera. Entre todos los policias y tecnomedicos, estaba el poli del tiroteo, un tal Jack Slater. Pensé que no seria buena idea que nos viese por alli, ya que nos reconoceria, pero el negraco tuvo la fantastica idea de acercarse... y yo... no se por que... le segui.

Tras una estupida discusión, el poli nos "persuadió" de que fuesemos a testificar a comisaria. Alli, el negraco llamo al "estirado" para que llegase con sus abogados y le sacase de toda la mierda, mientras que yo me tuve que comer el marrón con el poli.

-Cuentame que paso. - El tio no se andaba por las ramas.

-Eh tio, yo estaba tomando mi garimba, cuando tres tios entraron por la puerta disparando hacia todos los lados y recibieron fuego amigo entre ellos. - Menti pateticamente.

-En el video se ve claramente como disparas. Es mas, como disparas con DOS pistolas pesadas.

-Bueno, vamos a ver, ellos me dispararon y yo saque a "Pixie" y a "Dixie", ¡es defensa propia tio!

-Mira, si me cuentas todo lo que sabes, te podrás ir sin problemas.

El poli, en el fondo, me parecia legal, y se que yo soy un tio algo inflado, con blindaje, una recortada y un par de cañones enormes, pero soy un mercenario que tiene que sobrevivir desayunando horribles Friskies, y si, sigo teniendo escalofrios cada vez que pienso que una fábrica de comida para animales se convirtió en una empresa de cereales. Por eso, se lo conté, porque yo, al fin y al cabo estoy solo, no tengo a ningun "estirado" que me salve el culo, como al negrata ese.

Tras salir de la comisaria, la berlina, el "estirado" y el rockero seguian alli. El "estirado" me ofreció entrar, y no lo dude dos veces, maldita sea, ¿Cuantas oportunidades tendria de montar en un coche asi?

Queria ofrecerme un "trabajito".

-Te he visto en acción en el tugurio aquel. Eres bueno, y yo necesito que realices... un pequeño trabajo para mi.

-¿De que se trata?

-Necesito que asesines a un tio al que odio, nada grave. Pero te pagaré... Mil eurodolares. Despues de todo es algo rápido y sencillo.

-Pero yo no soy bueno rastreando, ¿No tienes una dirección a la que acudir?

-Si, aqui tienes, su foto y su ultima dirección conocida.

-De acuerdo, acepto.

-Mira, toma mi tarjeta, llamame cuando hayas hecho el trabajo. Para demostrarlo, también quiero que le hagas una foto.

-Oye tío, soy un pobre sin casa ni trabajo, no tengo una cámara.

-Esta bien, esta bien. Acude mañana a este hotel y diles que eres el chico de los recados, ¿De acuerdo? Pregunta por el señor Taylor.

-Esta bien.

-Aqui te bajas. Espero que cumplas.

El chofer paro la berlina y me abrió "amablemente" la puerta. Menudo hijo de puta estirado, pero necesitaba la pasta y no era nada dificil. Matar a un idiota de un barrio corporativo... Pse. Era tarde, busque un ataud... Ah... comodos ataudes de 20 pavos...