viernes, 8 de agosto de 2008

Implantes de Tipo Duro (I)

Una noche cualquiera en la ciudad de siempre, estaba yo sentado en la barra de uno de mis bares preferidos, el "Cielo Supurante", para malgastar mis ahorros, como siempre. Sin trabajo, desentendido de la situación carcelaria de mi familia y con mi cerveza en la mano, me fije en ese gran negro rockero que se hacia llamar J.B. Blacky. ¡Era el cabron que se habia tirado a mi hermana! Aun encima, el perro estaba intentando ligar con las zorras del local... Aguante mis ganas de golpearme duramente con el para ver como evolucionaba la situacion.

Entonces, entro una zorra diferente. Esa tia, seguramente esculpida a laser, era un bombón. Danzó (porque sus andares llegaban a ser magnificamente interpretables como un baile) hasta sentarse en una mesa con un tipo poco agraciado fisicamente.
-Que suerte tienen algunos. - Dije para mi.

Pedi otra cerveza. La gente entraba y salia, lo normal en una noche como esta. Un tipo demasiado bien trajeado para estar en un barrio tan marginal abrió la puerta. Habia venido en una berlina lujosa, y parecia tener un chofer, todo puesto para el por la compañia en la que trabajaria. El "estirado" se dirigió al negrazo rockero y tras disuadirle de ligar con una de las nenitas que habia elegido para esa noche, se sentaron en una mesa para hablar de algun asunto del que no llegue a enterarme.

Entonces, repentinamente, hubo un disparo en una de las ventanas y tres tipos entraron en el local compitiendo por ver quien hacia mas ruido con sus armas automáticas. Yo, de espaldas a la puerta y facilmente alcanzable, no me lo pense dos veces y salte al otro lado de la barra. Cualquiera diría que es digno de una peli de acción, salvo porque yo tropecé y cai de espaldas sobre un monton de cristales rotos por los tiros. Poco despues, el negrazo rockero caia con estilo dentro de la barra tras hacer una carrera de tres metros. No solo era el cabrón negro que se habia tirado a mi hermana, sino que además, tenia suerte.

Los tiros se sucedian y la gente gritaba. Una voz resonó de fondo.

-Les habla la policia, alto el fuego. - Pronunció un poli de "paisano".

Inmediatamente despues, disparó con un pistolón. Yo, me incorpore, y tras mirarnos fijamente el negraco y yo, le dije:

-Tu eres el hijo de puta que se ha tirado a mi hermana. - Y desenfunde a "Pixie", mi Colt. Entonces me di la vuelta y pegue un sonoro tiro que, lamentablemente, falló. Tras esto, el rockero no se lo penso dos veces e intento imitarme, sacando su arma y disparando, mientras decia:

-¿Quién si no?

Se oyeron algunos disparos más y el sonido del porton trasero del garito siendo abierto por la morena hecha a laser. Me incorporé de nuevo, con cuidado. Uno de los tres "alborotadores" estaba en el suelo, herido. Uno de sus compañeros empezó a arrastrarlo, y el tercero de ellos seguia disparando, hasta que sono el dulce sonido de la victoria. Mi victoria.

El matón se quedo sin munición, y le cambió la expresion de la cara cuando vio que no solo le apuntaba con "Pixie", sino que tambien habia sacado a "Dixie". Abri fuego con "Pixie" para impactarle en pleno pecho, mientras que con "Dixie" le di en el brazo. El tipo cayo contra el suelo inmovil, disparé de nuevo contra los matones restantes, pero erre el tiro. No obstante, el matón que arrastraba a su compañero, debio de asustarse, porque lo dejó alli tirado y salió corriendo, para estamparse con la puerta de la berlina del "estirado" que el chofer habia abierto limpiamente para dejarlo inconsciente en el suelo.

Recargué a mis "hadas" y las enfunde cuidadosamente, como siempre. El poli detuvo al maleante inconsciente por la puerta de la berlina, la cual ya se habia ido con el "estirado" dentro. El rockero negrazo, mientras tanto, pisó el cuello del maleante herido tras haber salido de la barra cayendo de bruces contra el suelo. También pude fijarme, que el disparo que atraveso la ventana, impactó en la cabeza del hombre feo que estaba hablando con la morena.

-¡Habeis matado a nuestro barman! - Grito repentinamente el rockero - ¡A nuestro querido Barman! - A lo cual enlazo un discursito muy "bonito" - ¡Gentes de Night City! ¡Esto ya ha sido el colmo! No podemos permitir que unos maleantes entren en nuestro sagrado santuario, en el cual servia nuestro barman que se habia molestado en crear un ambiente genial para los viernes por la noche, debemos linchar a los culpables.

Esto tuvo tanto exito, que la gente empezo a corear insultos contra los maleantes y que hubiese intentos de paliza contra ellos. Mientras tanto, el negro cabrón, vació la caja registradora. Me dirigi a decirle algo.

-Toma. -Viendome venir- Cien pavos.

-No quiero tu sucio dinero. - Le dije, mientras me guardaba los billetes. Que narices, no tengo empleo, me hacen falta.

-Tio, -le dije- esos cabrones venian a matar a la zorra morena esculpida en laser, la cual se piro corriendo por la puerta de atras.

-Hm, echemos un vistazo.

Salimos por la puerta de atras y fuimos a dar al callejón contiguo. Habia marcas de neumaticos de una moto que el rockero parecia reconocer. Le preguntamos a un tipo de los que estaba viendo "el espectaculo" de cadaveres del garito, el cual nos dio una matricula y el sentido de la calle en el que fue, aunque no parecia estar muy seguro.

Monté con el negraco en su moto, no sin antes advertirle de que cualquier tocamiento desembocaria en el desenfundado de "Pixie", y seguimos la pista de la zorra, lo cual nos dejó en el cruce de la 83 con la 101. Tras ver que no llegamos a ninguna parte, unos punkys intentaron dispararnos, errando los disparos, el negraco puso en marcha la moto disparando y yo no dude en usar a "Pixie", con lo que impacte en uno de esos odiosos desechos sociales.

Tras convencer al negro de volver a la escena del crimen a buscar cualquier pista que nos "regalase" el paradero de la zorra morena, volvimos en su moto.

Llegamos alli, y la zona estaba acordonada por la madera. Entre todos los policias y tecnomedicos, estaba el poli del tiroteo, un tal Jack Slater. Pensé que no seria buena idea que nos viese por alli, ya que nos reconoceria, pero el negraco tuvo la fantastica idea de acercarse... y yo... no se por que... le segui.

Tras una estupida discusión, el poli nos "persuadió" de que fuesemos a testificar a comisaria. Alli, el negraco llamo al "estirado" para que llegase con sus abogados y le sacase de toda la mierda, mientras que yo me tuve que comer el marrón con el poli.

-Cuentame que paso. - El tio no se andaba por las ramas.

-Eh tio, yo estaba tomando mi garimba, cuando tres tios entraron por la puerta disparando hacia todos los lados y recibieron fuego amigo entre ellos. - Menti pateticamente.

-En el video se ve claramente como disparas. Es mas, como disparas con DOS pistolas pesadas.

-Bueno, vamos a ver, ellos me dispararon y yo saque a "Pixie" y a "Dixie", ¡es defensa propia tio!

-Mira, si me cuentas todo lo que sabes, te podrás ir sin problemas.

El poli, en el fondo, me parecia legal, y se que yo soy un tio algo inflado, con blindaje, una recortada y un par de cañones enormes, pero soy un mercenario que tiene que sobrevivir desayunando horribles Friskies, y si, sigo teniendo escalofrios cada vez que pienso que una fábrica de comida para animales se convirtió en una empresa de cereales. Por eso, se lo conté, porque yo, al fin y al cabo estoy solo, no tengo a ningun "estirado" que me salve el culo, como al negrata ese.

Tras salir de la comisaria, la berlina, el "estirado" y el rockero seguian alli. El "estirado" me ofreció entrar, y no lo dude dos veces, maldita sea, ¿Cuantas oportunidades tendria de montar en un coche asi?

Queria ofrecerme un "trabajito".

-Te he visto en acción en el tugurio aquel. Eres bueno, y yo necesito que realices... un pequeño trabajo para mi.

-¿De que se trata?

-Necesito que asesines a un tio al que odio, nada grave. Pero te pagaré... Mil eurodolares. Despues de todo es algo rápido y sencillo.

-Pero yo no soy bueno rastreando, ¿No tienes una dirección a la que acudir?

-Si, aqui tienes, su foto y su ultima dirección conocida.

-De acuerdo, acepto.

-Mira, toma mi tarjeta, llamame cuando hayas hecho el trabajo. Para demostrarlo, también quiero que le hagas una foto.

-Oye tío, soy un pobre sin casa ni trabajo, no tengo una cámara.

-Esta bien, esta bien. Acude mañana a este hotel y diles que eres el chico de los recados, ¿De acuerdo? Pregunta por el señor Taylor.

-Esta bien.

-Aqui te bajas. Espero que cumplas.

El chofer paro la berlina y me abrió "amablemente" la puerta. Menudo hijo de puta estirado, pero necesitaba la pasta y no era nada dificil. Matar a un idiota de un barrio corporativo... Pse. Era tarde, busque un ataud... Ah... comodos ataudes de 20 pavos...

3 comentarios:

Altheniar dijo...

Pena que no agan lo mismo mas jugadores, en fin.

Lara dijo...

Imagina como me aburría que hasta me he leído tu historieta. Que duro es el prota xD.

Deberías actualizar -.¬...

YaE

Ladherna dijo...

guau
me gusta tu personaje, un cabroncete con sentido del humor